ASOCIACIÓN DE PADRES DIVORCIADOS Y SEPARADOS DE ASTURIAS - ASPADISA

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¿CÓMO TRATAR EL SINDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL?

2.1. ¿Cómo identificar un padre alienador?

En su libro "Protecting your children from parental alienation", el Dr Douglas Darnall describe el progenitor alienador como producto de un sistema de ilusiones, donde todo su ser se orienta hacia la destrucción de la relación entre sus hijos y el otro progenitor (MAJOR, §28)

Para el progenitor alienador, el tener el control total de sus hijos es una cuestión de vida o muerte. No es capaz de individualizar (de reconocer en sus hijos unos seres humanos separados de él) (MAJOR, §38 y 39)

El progenitor alienador no respecta las reglas y no tiene costumbre de obedecer las sentencias de los tribunales. Presume que todo le es debido y que las reglas son para los otros (MAJOR, §38 y 40)

El progenitor alienador es a veces sociópata y sin consciencia moral. Es incapaz de ver la situación desde otro ángulo que no sea el suyo, especialmente desde el punto de vista de los hijos. No distingue la diferencia entre decir la verdad y mentir (MAJOR, §41)

El progenitor alienador busca desesperadamente controlar el empleo del tiempo de los hijos cuando están con el otro progenitor. Dejar salir sus hijos es como arrancar una parte de su cuerpo (MAJOR, §45 y 46)

El progenitor alienador es muy convincente en su desamparo y en sus descripciones. Muy a menudo la gente implicada llega a creerle (policía, asistentes sociales, abogados y mismo psicólogos) (MAJOR, §60)

El progenitor alienador finge de manera hipócrita su esfuerzo en empeñarse para que los hijos visiten al otro progenitor (GARDNER2, §22)

El progenitor alienador no es nada cooperativo y ofrece una gran resistencia al examen por un experto independiente, quien podría destapar sus manipulaciones (GARDNER1, §39 a 41)

Durante una evaluación el progenitor alienador puede mostrar fallos en su razonamiento. Este se basa en mentiras y ilusiones, y a veces llega al absurdo y a lo increíble (GARDNER1, §43 a 45)

El progenitor alienador sostiene al hijo con sus propias alegaciones sin mirar su grado de inverosimilidad (GARDNER1, §48 y 49)

Cuando se descubre la presencia de paranoia, la víctima del sistema se limita al progenitor alienado. Durante los litigios, la paranoia se extiende a los que defenden al progenitor alienado (padres, abogado) (GARDNER1, §91 y 92)
2.1.1. Los comportamientos clásicos de un progenitor alienador

Se observan a menudo los mismos comportamientos en el progenitor alienador, quien sabotea la relación entre los hijos y el otro progenitor: (CHILDALIENATION, §2)

1 Rehusar pasar las llamadas telefónicas a los hijos.
2 Organizar varias actividades con los hijos durante el período que el otro progenitor debe normalmente ejercer su derecho de visita.
3 Presentar al nuevo cónyuge a los hijos como su nueva madre o su nuevo padre.
4 Interceptar el correo y los paquetes mandados a los hijos.
5 Desvalorizar e insultar al otro progenitor delante los hijos.
6 Rehusar informar al otro progenitor a propósito de las actividades en las cuales están implicados los hijos (partidos deportivos, actuaciones teatrales, actividades escolares...)
7 Hablar de manera descortés del nuevo cónyuge del otro progenitor.
8 Impedir al otro progenitor el ejercer su derecho de visita.
9 "Olvidarse" de avisar al otro progenitor de citas importantes (dentista, médico, psicólogo...)
10 Implicar a su entorno (su madre, su nuevo cónyuge...) en el lavado de cerebro de los hijos.
11 Tomar decisiones importantes a propósito de los hijos sin consultar al otro progenitor (elección de la religión, elección de la escuela)
12 Cambiar (o intentar de cambiar) sus apellidos o sus nombres.
13 Impedir al otro progenitor el acceso a los expedientes escolares y médicos de los hijos
14 Irse de vacaciones sin los hijos y dejarlos con otra persona, aunque el otro progenitor esté disponible y voluntario para ocuparse de ellos.
15 Contar a los hijos que la ropa, que el otro progenitor les ha comprado, es fea, y prohibirles de ponérselo.
16 Amenazar con castigo a los hijos si se atreven a llamarle, a escribirle o a contactarse con el otro progenitor de la manera que sea.
17 Reprochar al otro progenitor el mal comportamiento de los hijos.


2.1.2. Criterios de Identificación

Examinando 700 casos de separaciones conflictivas durante los 12 últimos años, se han observado la presencia de 4 criterios, que permiten de manera razonable predecir que el proceso de alienación está en curso (BONE-WALSH, §1 y 24)
1. Obstrucción a todo contacto
2. Denuncias falsas de abuso
3. Deterioro de la relación desde la separación
4. Reacción de miedo por parte de los hijos

2.1.2.1. Obstrucción a todo contacto (BONE-WALSH, §6 y 7)

La razón más invocada es el hecho que el otro progenitor no es capaz de ocuparse de los hijos y que estos no se sienten bien cuando vuelven de la visita. La última razón es la acusación de abuso (ver el criterio siguiente) Otro argumento es el hecho de que el ver al otro progenitor no sea conveniente para los hijos y que estos necesitan un tiempo para adaptarse.

El mensaje dirigido a los hijos es que el otro progenitor no es más un miembro clave de la familia y que se ha relegado a un estatuto de conocido fastidioso y que es una faena de ir a verlo.

Tal presentación de las cosas erosiona seriamente la relación entre los hojos y el progenitor ausente. Además que en este contexto el menor cambio de planes de las visitas es pretexto para anularlo.

El objetivo es el excluir al otro progenitor de la vida de los hijos. El progenitor alienador se pone erróneamente como protector del hijo, violando el principio que cada uno de los padres debe favorecer el desarrollo positivo de la relación entre los hijos y el otro progenitor.

2.1.2.2. Denuncias falsas de abuso (BONE-WALSH, §9 a 12)

El abuso más grave que se invoca es el abuso sexual. Ocurre en la mitad de los casos de separación problemática, especialmente si los hijos son chicos y más manejables. Las acusaciones de otras formas de abuso - los que dejan huellas visibles - son menos frecuentes.

El abuso invocado más a menudo es el abuso emocional. Un progenitor acusa al otro por ejemplo de enviar a los hijos a dormir demasiado tarde. En realidad, las diferencias de juicio moral o de opinión entre los padres, son cualificadas por el uno como abusivas del otro. Un progenitor puede promover en un hijo la realización de actos, los cuales sabe que el otro progenitor va a reprobar, de este modo, puede acusarlo de abuso emocional.

El progenitor alienador utiliza las diferencias entre los padres como faltas del otro progenitor, en vez de presentarlas como fuente de riqueza. El clima emocional que se crea es claramente alienador para el hijo.

2.1.2.3. Deterioro de la relación desde la separación (BONE-WALSH, §14 a 17)

Es el criterio más decisivo.

Es importante que el examen de la relación antes de la separación sea hecho con mucha minuciosidad. Es corriente que el experto designado se conforme con la descripción que los hijos dan de la situación actual, sin intentar indagar como era la relación antes de separarse.

2.1.2.4. Reacción de miedo por parte de los hijos (BONE-WALSH, §19 a 22)

El hijo puede mostrar reacciones evidentes, de miedo de desagrado o de estar en desacuerdo con el progenitor alienador. El mensaje de este es claro: hay que eligirme "a mi". Si el hijo desobedece a esta directiva, especialmente expresando una aprobación hacia el progenitor ausente, el hijo aprenderá pronto a pagar el precio. Es corriente que el progenitor alienador amenace al hijo con abandonarlo o mandarlo a vivir con el otro progenitor. El hijo es puesto en una situación de dependencia y está sometido regularmente a tests de lealtad.

Este procedimiento actúa sobre la emoción más fundamental del ser humano: el miedo de ser abandonado.

El hijo se ve obligado de escoger entre sus padres, lo que está en total oposición con el desarrollo harmonioso de su bienestar emocional.

En estas circunstancias, el hijo desarrolla una asiduidad particular de no defraudar al progenitor alienador. Este puede hasta permitirse el dar la impresión de ser sorprendido por la actitud de sus hijos, cuando manifiestan una oposicón hacia el progenitor ausente.

Para sobrevivir, estos hijos aprenden a manipular. Se hacen expertos prematuros para descifrar el ambiente emocional, para decir nada más que una parte de la verdad y, al fín y al cabo, para enredarse en las mentiras y expresar emociones falsas.
2.2. ¿Cómo identificar un niño alienado?

El progenitor alienador confía a su hijo, con fuerza de detalles, sus sentimientos negativos y las malas experiencias vividas con el progenitor ausente. El hijo absorbe la negatividad del progenitor y llega a ser de alguna manera su terapeuta. Siente el deber de proteger al progenitor alienador (MAJOR, §55)

El hijo alienado siente que debe eligir el campo del progenitor alienador. Es él quien tiene el poder, y la supervivencia del hijo depende de él. No se atreve a acercarse al progenitor alienado. Solamente contará lo que no le gustaba durante el régimen de visitas. Un detalle o un incidente aislado es usado por el progenitor alienador, afirmando que al hijo no le gusta estar con el otro progenitor (MAJOR, §48 y 50)

Los hijos alienados adquieren las mismas ilusiones que el progenitor alienador, en los procedimientos psiquiátricos, se llama "locura de a dos" (GARDNER1, §91 y 92)
2.2.1. Criterios de identificación

Síntoma
(GARDNER3, §3 a 11)
Explicación
(MAJOR, §16 a 26)
1. Campaña de denigración Esta campaña se manifiesta verbalmente y en los actos.
2. Justificaciones fútiles El hijo da pretextos fútiles, poco creíbles o absurdos para justificar su actitud.
3. Ausencia de ambivalencia El hijo está absolutamente seguro de él y de su sentimiento hacia el progenitor alienado, es seguro y sin equívoco: es el odio.
4. Fenómeno de independencia El hijo afirma que nadie lo ha influenciado y que ha llegado solo a adoptar esta actitud.
5. Sostén deliberado El hijo toma de manera pensada la defensa del progenitor alienador en el conflicto.
6. Ausencia de culpabilidad El hijo ne siente ninguna culpabilidad por la denigración o la explotación del progenitor alienado.
7. Escenarios prestados El hijo cuenta hechos que manifiestamente no ha vivido él, o que ha escuchado contar.
8. Generalización a la familia extendida El hijo extiende su animosidad a la familia entera y a los amigos del progenitor alienado.


2.2.2. Los tres estadios de la enfermedad del hijo

Estadio I
ligero
En este estadio, las visitas se pasan en general de manera calma, con un poco de dificultades en el momento del cambio de progenitor. En cuanto el hijo está con el progenitor alienado, las manifestaciones de la campaña de denigración desaparecen o se hacen discretas y raras. La motivación principal del hijo es conservar un lazo sólido con el progenitor alienador (GARDNER3, §20)
Estadio II
medio
El progenitor alienador utiliza una gran variedad de tácticas para excluir el otro progenitor. En el momento de cambio de progenitor, los hijos, que saben lo que el progenitor alienador quiere escuchar, intensifican su campaña de denigración. Los argumentos utilizados son más numerosos, mas frívolos y mas absurdos. El progenitor alienado es completamente malo y el otro completamente bueno. A pesar de eso, aceptan irse con el progenitor alienado y, una vez totalmente aislados del progenitor alienador, se ponen más cooperativos. (GARDNER3, §27 y 28)
Estadio III
grave
Los hijos están en general perturbados y a menudo fanáticos. Tienen los mismos fantasmas paranoicos que el progenitor alienador hacia el otro progenitor. Pueden entrar en pánico por la sola idea de tener que visitar al otro progenitor. Sus gritos, su estado de pánico y sus explosiones de violencia pueden ser tales que visitar al otro progenitor llega a ser imposible. Si a pesar de eso se van con el progenitor alienado, pueden huir, paralizarse por un miedo mórbido, o adoptar una actitud contínua tan provocadora y destructora, que llega a ser necesario llevarlos de vuelta con el otro progenitor.
Aun separándolos del universo del progenitor alienador durante un período significativo, es imposible de reducir su miedo y su cólera. Todos estos síntomas refuerzan aún más el lazo patológico que tienen con el progenitor alienador (GARDNER3, §38)


2.2.3. ¿Cómo identificar el estadio de la enfermedad en función de los criterios?

Es primordial que se establezca una diagnóstico correcto antes de eligir el tratamiento a seguir. Un error de diagnóstico puede conducir a errores dolorosos causando un traumatismo psicológico significativo en todos los involucrados. El estadio de la enfermedad no depende de los esfuerzos hechos por el progenitor alienador, sino más bien del grado de "éxito" que tenga con el hijo (GARDNER3, §17)

Síntomas Estadio ligero Estadio medio Estadio grave
Campaña de denigración mínima media
fuerte
Justificaciones fútiles mínimas
moderadas
múltiples y absurdas
Ausencia de ambivalencia ambivalencia normal ninguna ambivalencia ninguna ambivalencia
Fenómeno de independencia generalmente ausente presente presente
Sostén deliberado mínimo presente presente
Ausencia de culpabilidad culpabilidad normal poca o ninguna culpabilidad ninguna culpabilidad
Escenarios prestados poco presente presente
Generalización a la familia extendida mínima presente enorme y fanática


Otros criterios Estadio ligero Estadio medio Estadio grave
Dificultades en el momento de ejercer el derecho de visita generalmente ausentes medias enormes, o visitas imposibles
Comportamiento durante el derecho de visita bueno hostil y provocador de vez en cuando destructor, siempre provocador o ninguna visita
Lazo con el progenitor alienador fuerte y sano fuerte y ligeramente hasta más o menos patológico gravemente patológico, a menudo paranoico
Lazo con el progenitor alienado fuerte, sano o un poquito patológico fuerte, sano o un poquito patológico fuerte, sano o un poquito patológico
2.3. ¿Cómo ver la diferencia entre un síndrome de alienación parental y un caso de abuso o de descuido?

Cuando hijos manifiestan una animosidad hacia uno de sus progenitores, a veces el otro progenitor llega a acusar al otro de abusar de ellos (físicamente o sexualmente) o de no ocuparse de ellos normalmente, mientras que este acusa al primero de haber programado los hijos en contra de él. Es importante distinguir los dos casos. En presencia de abuso o de descuido grave, el diagnóstico de alienación parental no se aplica (GARDNER1, §4)

Criterios Caso de abuso o de descuido Caso de síndrome de alienación
1) los recuerdos del hijo El hijo abusado recuerda muy bien de lo que le ha pasado. Una palabra basta para activar un raudal de informaciones detalladas. El hijo programado no ha vivido realmente lo que el progenitor alienador afirma. Necesita ayuda para "recordar" los acontecimientos. Además sus escenarios son menos creíbles. Cuando se interrogan separadamente, los hijos dan a menudo versiones diferentes. Cuando se interrogan juntos, se echan miradas cómplices entre ellos, cosa que no ocurre con los hijos víctimas de abuso real (GARDNER1, §50 y 51)
2) la lucidez del progenitor El progenitor de un hijo abusado se da cuenta de los efectos desastrosos que trae la destrucción progresiva del lazo entre los hijos y el otro progenitor, y hará todo para reducir los abusos y salvar la relación con el progenitor que abusa (o descuida) del hijo. El progenitor alienador no se da cuenta (GARDNER1, §59)
3) la patología del progenitor En el caso de comportamientos psicopatológicos, un progenitor que abusa de sus hijos presenta también estos comportamientos en otros campos de la vida. El progenitor alienador aparenta estar sano en los otros campos de la vida (GARDNER1, §65 a 67)
4) las víctimas del abuso Un progenitor que acusa al otro de abuso de sus hijos lo acusa en general también de abusos hacia él mismo. Un progenitor que programa a sus hijos en contra del otro progenitor se queja en general solamente del daño que el progenitor alienado hace a los hijos - aunque los reproches contra él no deben de faltar, ya que hay separación de por medio (GARDNER1, §71)
5) el momento del abuso Las quejas de abuso son de mucho antes de la separación. La campaña de denigración contra el progenitor alienado empieza después de la separación (GARDNER1, §74 y 75)

http://users.skynet.be/paulwillekens/sap.htm#1.5.1